El Disolvente Sin Olor es un producto formulado a partir de fracciones solventes altamente refinadas, diseñado para proporcionar una capacidad de disolución eficaz sin los olores fuertes característicos de otros disolventes aromáticos. Este perfil lo convierte en una opción ideal para usuarios que requieren un disolvente más cómodo de usar, especialmente en entornos interiores o en tareas donde la reducción de olores es prioritaria.
El producto se presenta como un líquido incoloro, de olor muy suave, con una densidad relativa de 0,792 g/cm³, lo que lo sitúa entre los disolventes ligeros y de manipulación sencilla. Su punto inicial de ebullición de 145 °C refleja una volatilidad controlada, lo que redunda en una evaporación lenta‑media, especialmente adecuada para procesos que requieren un secado más abierto o una aplicación más uniforme de la pintura.
La ficha técnica destaca una tasa de evaporación de 25,7 (respecto a n‑BuAc = 100), lo que confirma su carácter menos volátil frente a disolventes rápidos como la acetona o el thinner convencional. Esta lenta evaporación mejora el nivelado en ciertas pinturas al permitir un mayor tiempo de trabajo sin riesgo de secado prematuro.
Con un punto de inflamación de 36 °C, el Disolvente Sin Olor se considera inflamable, aunque con menor riesgo que disolventes de evaporación rápida. Sus límites de inflamabilidad, situados entre 0,6 % y 7 % en volumen, obligan a utilizarlo lejos de fuentes de ignición y en espacios ventilados para evitar atmósferas explosivas.
En términos de miscibilidad, el producto presenta solubilidad mínima en agua (1 g/l) y una solubilidad alta en sistemas orgánicos, lo que lo hace adecuado para su uso como diluyente de pinturas, esmaltes sintéticos, protectores y aceites. Su viscosidad dinámica de 1 cps indica un comportamiento muy fluido, lo que favorece tanto la mezcla como la limpieza de herramientas. Además, cuenta con un coeficiente de reparto log Pow de 4,2, lo cual es indicativo de su afinidad por sustratos orgánicos.
El producto contiene COV al 100%, típico de disolventes puros destinados tanto a la dilución como a la limpieza. Su calor de combustión de 10.800 kcal/kg y su composición altamente refinada lo convierten en un producto seguro dentro de las condiciones de uso habituales siempre que se sigan las medidas preventivas correspondientes.
Gracias a su perfil sin olor, baja agresividad y evaporación moderada, el Disolvente Sin Olor es especialmente adecuado para trabajos de pintura artesanal, restauración, manualidades, acabados delicados y limpieza de herramientas donde la reducción de olores y vapores resulta determinante. Su manejo y almacenamiento deben realizarse en áreas ventiladas, evitando calor, chispas y recipientes sin cerrar, manteniéndolo preferiblemente entre 5 y 40 °C.